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OSHO

18/01/2015


MP3
    


Como es necesario un nombre, me llamo Osho, pero yo soy tu, como tú eres yo. Recibe todas mis bendiciones, todo mi Amor.

Vengo a tu encuentro a fin de hacerte una simple pregunta: ¿estás tú pronto para recibirme en Verdad?
Acogerme en Verdad necesita ante todo, ser la Verdad. Si no ¿cómo puedes tú acogerme en Verdad?
Ser Verdad, es estar más allá de todo ruido hecho por las creencias, hecho por el mental.  El mental no puede acceder a la Verdad. Es algo que él intenta comprender, pero jamás puede acercarse. Acoger en verdad, es renunciar a toda comprensión, es renunciar a toda interpretación.

Si estás de acuerdo con lo que te digo, con estas palabras, entonces no estás colocado en la Verdad. Ya que estar de acuerdo, viene a ser lo  mismo que estar en desacuerdo. Para estar de acuerdo con algo, debes estar forzosamente en desacuerdo con otra cosa.

Ser la Verdad, es por lo tanto renunciar a toda las interpretaciones que te llevan a estar de acuerdo o desacuerdo, es renunciar a toda preferencia, ya que cada vez que prefieres alguna cosa, te alejas otra.

Entonces, si mientras me escuchas estás de acuerdo con la palabras, es que no escuchas lo que te propongo en Verdad. Las palabras no están aquí para traer un conocimiento, las palabras que digo son un dedo extendido hacia la Verdad.

Renunciar a toda preferencia, es dejar a la Vida desplegarse, es danzar, es vivir el Éxtasis.  A partir del momento, que tú tienes una preferencia, tu rechazas, y en este rechazo, rechazas la Vida. La Vida no es para comprender. La Vida no tiene que comprender tus esquemas de coherencia. La Vida se desarrolla como bien le parece.

Entonces, si tú no puedes decir sí, a todo lo que se presente, tú no puedes decir sí a la Vida. Mientras haya una preferencia, estas lejos de la Verdad y de la Vida. Comprender los conceptos no lleva a ninguna parte. como yo lo decía durante mi vida, el que ha reconocido la Verdad es llevado a decir todo, y lo contrario en función de las situaciones diferentes, en función del Viviente. Lo importante no son las palabras, sino, repito, hacia qué ellas apuntan.

Cada vez que tú tomas un extracto de que yo pude decir o de lo que otro interviniente dijo, ¿estás seguro de conservar vivo eso que ha sido compartido?

Entonces una vez más, vengo a preguntarte: ¿tú estás pronto para acogerme en la Verdad?

No hay ninguna condición que llenar, nada que se deba realizar, simplemente renunciar a los ruidos de lo viejo que vine a pedirte una elección. ¿Prefieres tú, esto o aquello? No respondas, o entonces responde con un gran Sí a todo lo que es propuesto. Engloba todas tus elecciones, no renuncies a nada.

Deja al Sí tomara todo el lugar. Y deja sorprenderte por el hecho que ese Sí englobe lo que piensas que son incoherencias...

Si!

Si a la vida!

Si a la Verdad!

Si a la totalidad!

Si a la nada!

Si!

Nada puede llevarte a mayor Alegría que ese Si.

Ten en cuenta que no se te pide decir no a la mente. Decir Si a la totalidad. No tienes que elegir ni esto ni aquello. Tú estás más allá.

El ruido de la menta no conduce al sufrimiento, si no desde que te identificas a esto que se ofrece. Deja todo lo que es, tal como es. Si!


Si este es el caso, cuando yo te pregunto: ¿estás pronto a acogerme en Verdad? Entonces solo la sonrisa, tiene el impulso, el impuso del Sí. Aunque no haya una palabra, ni siquiera Sí.


Si hay preguntas en relación a esto que acabo de decir, me gustaría responder...

No hay preguntas.

En este caso, acojo vuestro silencio como un gran Si... Y les propongo de acogernos en Verdad, en el silencio de las palabras...


[Comunión]

Concluiré mi intervención diciéndoles esto: si la Vida viene a proponerles una prueba, un choque, los invito a jamás ubicarse en un Si total, que pueda ser una estrategia esperando que las cosas mejoren. Yo les hablo del Sí que no tiene nada que hacer con un futuro.

Entonces, todo lo que la Vida viene a ofrecerles es bendición. Ella viene a ofrecerles sus últimos no. Acójanlos en ese Si. He aquí mi proposición,  mi invitación.

Queridos hermanos y hermanas en encarnación, levantemos juntos el ultimo velo, ya que el Sí, acogiendo todo, incluyendo el velo, lleva la Verdad a develarse.

Hermanos y hermanas, mi Amor es un Sí, vuestro Amor es un Sí.

En este Amor, con estas bendiciones, les digo hasta pronto.
 
 
 
Transmitido por Air
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Traducido por: H N.